José Luís Espejo - El congreso de los ratones

El congreso de los ratones

En una bodega había una colonia de ratones. Éstos vivían muy felices, hasta que los dueños de la casa compraron un gato...

A partir de ese día a los ratones se les acabó la tranquilidad... Cuando menos se lo esperaban, el felino salía de una esquina y, ¡zas!... Los mataba de un zarpazo...

Así que un buen día decidieron celebrar un congreso para decidir qué podían hacer para deshacerse del gato dichoso...

A ese congreso habían invitado a los roedores más listos del mundo... Y se decidió que quien encontrase la solución para acabar con el gato, ¡sería premiado con un magnífico queso de bola! Mmm... ¡A todos los ratones se les hizo la boca agua!

Así que se encerraron en una habitación, y se pasaron horas planeando estrategias...

Uno dijo: "¿Por qué no llamamos a un perro?" Pero todos pensaron que un perro era aún más peligroso que un gato... Otro pensó: "Podríamos enfrentarnos todos contra él..." Pero ese gato les daba tanto miedo, que no les pareció muy buena idea...

Mientras tanto, un ratón llamado Antón estaba fuera de la reunión, gritando...

"¿Por qué no le ponemos un cascabel al gato? Así cada vez que se acerque le oiremos y podremos huir".

Pero por más que gritaba nadie le hacía caso... Porque, "¿a quién le importaba la opinión del ratón Antón, cuando allí estaban los más listos entre los ratones?"

En fin, que mientras hablaban y hablaban en su congreso, el gato seguía haciendo de las suyas... ¡Y en un santiamén, se zampó otro ratón más!

"Ya está bien de hablar", dijo el ratón Antón... "Ahora lo necesario es actuar".

El ratón Antón cogió su cascabel, lo puso en un lazo, y con mucho tino y valentía, ¡lo tiró a la cabeza del gato!

¡Pobre animal! A partir de entonces, ya no pudo cazar ningún ratón, porque el tintineo del cascabel lo delataba, y los ratones conseguían correr y ponerse a salvo... Y por supuesto fue Antón quien se llevó el premio.

Y no sólo pudo comerse ese queso tan sabroso, sino que además fue nombrado rey de la colonia de ratones.

Moraleja: Es mejor aportar soluciones que exhibir galones.

 

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