José Luís Espejo - EXTRAÑAS ANALOGÍAS EN LOS MITOS UNIVERSALES

EXTRAÑAS ANALOGÍAS EN LOS MITOS UNIVERSALES

Todo hace pensar que el Diluvio es un mito universal; es decir, que el Diluvio fue en verdad Universal. Sólo hay que echar un vistazo a la "mitología comparada". Un fenómeno catastrófico de carácter universal es común entre los judíos (Biblia), los griegos (Apolodoro), los germanos (Gylfaginning), en Sumeria (Gilgamesh), en India (Satapatha-Brahmana, y Bhagavata-purana), en Irán (Avesta), así como en Australia, Filipinas, Tailandia, China (rey legendario Yu), África (entre los yoruba), América del Sur (entre los aymara), América Central (entre los aztecas), Polinesia y Melanesia, etc...

Por otro lado, el personaje que recibe el encargo de crear una nueva raza de seres humanos, tras el Diluvio, es otro punto común en los distintos mitos: Deucalión en Grecia, Noé entre los judíos, Utnapishim entre los acadios-sumerios, Manu entre los indios...

En definitiva, hay un aspecto que o no ha sido tenido en cuenta (cosa harto dudosa), o ha sido escamoteado al público profano: la extraña analogía de los mitos universales. El mito del Diluvio es un claro ejemplo.

 

Distintas versiones del mito del Diluvio Universal

 

Comencemos por Europa. El mito noruego "Gylfaginning" dice así: "Odin, Vili y Ve mataron a Ymir (un gran gigante helado). De sus heridas brotó tanta sangre (agua) que, excepto Bergelmir y su mujer, los otros gigantes helados se ahogaron en la inundación que provocó. Bergelmir escapó con su mujer al subirse con presteza a un barco que él había construido vaciando un tronco. Ellos se convirtieron en los padres de la siguiente raza de gigantes, que fueron asimismo criaturas malvadas".

Sigamos por África. Según el mito yoruba de la creación: "Los dioses nunca se cansaban de oír a Obatala (creador de la especie humana) describir la ciudad que él había creado en la Tierra (Ife). Muchos de ellos estaban tan fascinados con lo que habían oído, que decidieron dejar sus casas del Cielo y vivir entre los hombres en la Tierra... [Pero Olokun (diosa del mar) estaba celosa de Obatala y...] Reunió las grandes olas del océano, enviándolas a través de la tierra que había creado Obatala. Una tras otra, las olas inundaron la Tierra hasta que el agua sumergió toda la extensión que se podía ver a simple vista" [Los pocos que sobrevivieron al Diluvio encontraron la ayuda de la diosa Orunmila].

Pasemos a América del Sur. He aquí la versión aymara del mito de la creación: "En el comienzo, el Señor Con Ticci Viracocha, príncipe y creador de todas las cosas, emergió del vacío y creó la Tierra y los Cielos. Luego creó animales y una raza de seres humanos gigantescos que vivieron sobre la Tierra en la oscuridad de una noche eterna, porque aún no había sido creada ninguna forma de luz. Cuando la conducta de esta raza disgustó a Viracocha, volvió a emerger, esta vez desde el lago Titicaca, y castigó a esos primeros seres humanos convirtiéndolos en piedras. Luego provocó una gran inundación. Pronto incluso los picos de las montañas más altas estaban bajo el agua".

Y ya en América Central, veamos qué dicen los Aztecas: "El cuarto mundo fue iluminado por el sol del agua. El gran dios Quetzalcoatl creó una raza de seres humanos a partir de la ceniza. Esta gente era muy codiciosa, por lo que fue castigada con una inundación... El Ser Supremo salvó una pareja humana del Diluvio. Les habló y les dijo: Encontrad un gran árbol, haced un agujero en su tronco lo suficientemente grande, y refugiaos en él hasta que las aguas se retiren..." [No obstante, como ni aún estos supervivientes son suficientemente virtuosos, fueron convertidos en perros. Habrá que esperar al quinto mundo para que vea la luz la actual especie humana.]

Acabaremos, cómo no, en Asia. La Biblia dice: "En aquellos tiempos, había gigantes en la Tierra, y también después, porque cuando los de la raza divina se unían con las hijas de los hombres, ellas les daban hijos; que son los valientes de otros tiempos, hombres famosos". [Fue el hecho de que esos hombres fueran malvados lo que provocó el Diluvio subsiguiente.]

 

Reflexiones sobre el mito del Diluvio Universal

 

Sería ocioso negar que cada uno de estos mitos tiene aspectos peculiares. Ninguno es idéntico al otro; ni siquiera tienen propósitos similares. Por ejemplo, algunos de ellos pretenden ante todo singularizar la propia etnia sobre las demás, más que dar una explicación más o menos fabulada de la creación de la materia y de la vida a partir de la nada o del caos.

Pero sí se pueden destacar algunas constantes: 1) En todos los casos el Diluvio está asociado al castigo de una raza primigenia, supuestamente malvada (excepto en el mito yoruba); 2) en todos los casos (menos el yoruba y el aymara), una pareja se salva del Diluvio; 3) en todos los casos (menos el yoruba y el aymara), se habla de una raza de superhombres (grandes en estatura y longevidad, pero inmorales y malvados). ¿Quiénes son estos gigantes? Reflexionemos sobre ello.

Dos de estos mitos parecen darnos algunas pistas: tanto en el mito judío como en el yoruba, los primeros hombres se mezclaron con seres divinos (o dioses). Y en el primer caso, ello provocó el castigo del Ser Supremo. ¿Sería éste el origen de los gigantes? Y sobre todo, ¿quiénes eran esos seres supuestamente divinos?

Ahora examinemos la segunda gran incógnita: ¿Cuándo y cómo se produjo el Diluvio Universal? Desde luego, no durante el V milenio aC., coincidiendo en Mesopotamia con la etapa El Obeid, como se suele afirmar. Ciertamente, en esas fechas una inundación catastrófica destruyó la primera Ur, y poco después fue creada la ciudad de Uruk (la patria de Gilgamesh). Pero esta evidencia histórica choca con la universalidad del mito del Diluvio.

En cuanto al modo en que éste se desarrolló, todas las versiones coinciden al menos en un punto: el supuesto castigo divino se concretó en una inundación (aunque en el mito azteca se habla de tres destrucciones anteriores). Respecto a su agente, hay contradicciones: según unas versiones, el Diluvio fue causado por lluvias torrenciales, y según otra (yoruba) por el mar. Sin embargo, hay un caso que destaca sobremanera: en la versión nórdica se habla explícitamente de la sangre del gigante helado Ymir. ¿Y quién es Ymir? Un glaciar, por supuesto. Cuando hablamos de Ymir estamos hablando del agua de los glaciares.

El mito nórdico es atrayente: ¿Un Diluvio Universal causado por el agua derretida de los glaciares? ¿Por qué no? ¿No es éste el único fenómeno que podría haber causado un Diluvio realmente universal?

 

Más coincidencias

 

Pero aquí no acaban las inquietantes coincidencias en los mitos universales. Ahora compararemos dos mitos de creación, separados en el espacio por miles de kilómetros y en el tiempo por más de tres milenios. Tanto el mito azteca como el mito babilonio afirman que el mundo fue construido empleando para ello el cuerpo dividido de un monstruo marino. Es el llamado "mito de las aguas primordiales". Dado su excepcional interés, los expondremos ambos:

El mito azteca de la creación dice así: "Quetzalcoatl, el dios de la luz, y Tezcatlipoca, el dios de la oscuridad, miraron hacia abajo y sólo vieron agua. Una diosa monstruosa flotaba sobre el mar... Así que los dos grandes dioses se transformaron en dos enormes serpientes. Uno de ellos agarró a la diosa [del mar] por los brazos, mientras el otro la cogió por los pies. Antes de que la diosa [del mar] se pudiera resistir, ambos estiraron hasta que la partieron por la mitad. Su cabeza y su tronco se convirtió en la Tierra, y la parte inferior de su cuerpo se elevó al cielo y formó el Cielo".

Ahora comparémoslo con el mito babilonio del Enuma elish: "Entonces Tiamat [diosa de las aguas saladas] y Marduk [dios principal del panteón babilonio] lucharon en combate singular... Marduk le disparó con su arco. La flecha atravesó su estómago y la desgarró, partiendo su corazón y matándola... Marduk dividió el cuerpo de Tiamat en dos partes, como un marisco. La mitad formó el Cielo, y la otra mitad formó la Tierra".

No se acaban aquí las homologías en el mundo de los mitos: por ejemplo, no sólo Moisés fue encontrado en una canastilla flotando en un río; del mismo modo fueron rescatados héroes como Sargón I y Rómulo y Remo. Y Ulises no fue el único capaz de tensar su arco (a su llegada a su patria, Ítaca); este es también el caso del héroe indio Rama (para ganar a su esposa Sita) y del héroe africano Sunjata.

 

¿Están escamoteando parte de nuestro pasado?

 

Nadie se explica cómo se han podido producir tales analogías en los mitos y las tradiciones de sociedades tan alejadas entre sí en el espacio y en el tiempo. ¿Difusión de un bagaje cultural remoto por el orbe terrestre, cuando aún existían puentes de tierra firme entre los diversos continentes? ¿Producto de unas mismas pautas de pensamiento, ante circunstancias similares? ¿Cosa del azar? Tal vez nunca lo sabremos.

En todo caso, hay algo que no encaja. O bien ha existido una evidente desidia entre los especialistas de las distintas áreas de las ciencias sociales que se ocupan de la mitología, la etnología y la lingüística comparadas, en la investigación de los lazos comunes de la cultura humana (es decir, de la protocultura que en el mito Bíblico está simbolizada por el mundo antes de Babel). O bien están escamoteando una parte muy importante de nuestro bagaje cultural, en su sentido más universal. Sea como sea, la explicación a estos enigmas puede ayudar a resolver numerosas incógnitas sobre el pasado. Bien es sabido que el mito, históricamente, ha desvelado tantos misterios como ha creado. Todo se reduce a saber por dónde empezar a buscar.

 

 

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