José Luís Espejo - Vernet y Canigó: ¿La prueba definitiva (de la estancia de Leonardo en Cataluña)?

Vernet y Canigó: ¿La prueba definitiva (de la estancia de Leonardo en Cataluña)?

 

En mi libro El viaje secreto de Leonardo da Vinci explico que Leonardo debió visitar Cataluña, en el año 1504, por una serie de razones que sería largo detallar. Entre ellas, su trato con Américo Vespucio (a quien retrata), su mapa de América, y su célebre Gioconda, en la que representa (en el fondo) la montaña de Montserrat, desde un lugar que es fácil identificar con la Serra de l’Ataix, que se alza sobre la ciudad de Martorell. 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vista de Montserrat desde la Serra del Ataix. Abajo, la ciudad de Martorell.

A ello hemos de añadir su dibujo del castillo de Salses, no lejos de la ciudad de Perpiñán, en el Rosellón (la Catalunya Nord). La planta y el alzado que representó en el Códice Madrid II no deja margen para la duda. Para saber más sobre los códices Madrid de Leonardo da Vinci pulse aquí. 

 

 

 

 

 

 

 

Castillo de Salses, tal como es representado por Leonardo. Compárese con las vistas aéreas (en el centro). A la derecha, un revellín, representado por Gonzalo de Ayora en 1503 (arriba) y por Leonardo (abajo).

Sabemos que tal visita tuvo lugar durante el año 1504 porque fue entonces cuando acabaron las obras del citado castillo de Salses. Leonardo habría visitado la zona para conocer los últimos avances en fortificación, que en esos momentos tenían lugar en esta región fronteriza entre los reinos de Francia y de España.

En Los mensajes ocultos de Leonardo da Vinci añado dos argumentos suplementarios:

         1. El Anónimo Gaddiano, datado en el año 1540, dice de Leonardo que hizo un viaje “a Francia y a otros lugares” (¿Cataluña?) tras su colaboración con César Borgia. Ello debía suceder hacia los años 1503-1504.

          2. En el Códice Madrid II aparece un listado de ropa, con el encabezamiento In cassa al munistero (en la caja del monasterio), con la rúbrica “un catelano rosato” (una capa catalana de color rosa). Este Códice está asimismo datado hacia el año 1504. Algunos expertos piensan que este monasterio podría ser el de Santa Maria Novella, aunque en el Anónimo Gaddiano, antes citado, se nos dice que en realidad dejó sus cosas en el hospital de Santa Maria la Nuova (en el extremo opuesto de la ciudad de Florencia); por lo cual podemos descartar Santa Maria Novella. ¿De qué monasterio estaríamos hablando? ¿Por qué no Montserrat? No por casualidad, este listado de ropa está superpuesto a lo que parece el esbozo de un dibujo de Montserrat. Las letras, escritas con lápiz, desde mi punto de vista han sido emborronadas de forma premeditada.

 

 

 

 

 

 

 

 

Dibujo de una montaña rocosa, con una construcción en su cima (¿acaso Montserrat?). Se transparenta la frase escrita en el reverso: “Un Catelano Rosato” (una capa catalana de color rosa). Nótese que las frases a la derecha han sido borradas expresamente. A la izquierda hay una línea, como indicando “aquí continúa la montaña”.

Gracias de nuevo a una intuición de David Vilasís, a quien vuelvo a expresar mi sincero agradecimiento, he reparado que en el mismo manuscrito, conocido como Códice Madrid II, existe otro escenario con sonoridades catalanas.

Me refiero en concreto a diversas panorámicas del entorno de la montaña del Canigó, vista desde el valle del Conflent. El Canigó, junto con Montserrat, habrían sido representados en un detalle de la Anunciación (un pentimenti, o retoque, años después de su primera versión). Ambas montañas sagradas se situarían detrás del Tibidabo. A sus pies, la ciudad y el puerto de Barcelona.

 

 

 

 

 

 

 

El Canigó, Montserrat y el Tibidabo en la Anunciación de Leonardo. Abajo a la derecha, supuestamente la ciudad de Barcelona. A la izquierda la “otra orilla” (¿Porto Pisano, en Italia?).

¿Por qué creo que Leonardo dibujó el Canigó y no otra montaña? Véase abajo; aquí encontramos un topónimo: supuestamente Vernet (agradezco nuevamente la colaboración de la latinista y paleógrafa Lucila Grau). Nótese que he invertido el texto, respecto al original en escritura especular, para facilitar su lectura.

Vernet se encuentra en las proximidades del monasterio de Sant Martí del Canigó, y por tanto de la montaña del Canigó.

 

 

 

 

 

 

 

Vista del Conflent. Aparecería el topónimo Vernet (destacado arriba a la izquierda). Véase abajo la caligrafía de Leonardo.

Este Vernet no puede ser otro que Vernet de Conflent, en la falda del Canigó. Sin embargo, la perspectiva que nos presenta Leonardo no sería quizás la de la propia montaña del Canigó, sino aquella que se ve desde la falda, algo encima de Vernet-les Bains. Aquí se encuentra el pueblo de Casteil, llamado en catalán Castell de Vernet: http://es.wikipedia.org/wiki/Casteil.

Al fondo veríamos -tal vez- las poblaciones de Prada de Conflent y de Eus, caracterizada por encaramarse en la falda de la montaña.

 

 

 

 

 

 

 

Mapa de la zona del Conflent donde se sitúa Vernet. Desde la perspectiva de este pueblo podríamos ver Prada y Eus (abajo).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Eus. Un pueblo que se encarama en la montaña.

En otro dibujo de Leonardo (consecutivo con el anterior) contemplaríamos otro ángulo. Tal vez incluso, en esta lámina, tengamos la silueta del Canigó. A diferencia de la imagen anterior no hay un edificio (o construcción) en su cima.

 

 

 

 

 

 

 

 Otra perspectiva. ¿Quizás el Canigó?

 

  

 

 

 

 

 

  Vernet y el Canigó.

 

 

 

 

 

 

 

 

Comparativa de la lámina 22 con una foto aérea de la región de Vernet. Cortesía de Lucila Grau.

Ambos dibujos se hallan en las páginas 22 y 23 del códice Madrid II, tal como es expuesto por la Biblioteca Nacional de Madrid en su página web: www.bne.es.

Pero nótese también el siguiente detalle. Pulse aquí. Debajo del topónimo Vernet es posible ver un objeto que comentaré más adelante.

Leonardo al otro lado de los Pirineos

En la página 24 del Códice Madrid II, según la versión digital de la Biblioteca Nacional de España, encontramos una nueva lámina.

  

 

 

 

 

 

 

Topónimos de la página 24. Está invertida para facilitar la lectura.

Se adivinan dos topónimos: Vico (Vic) y Muntecqiu (Montesquiu). Los otros tres representan otros menos conocidos en el entorno catalán: Dolorosa podría aludir al Pedró de la Dolorosa, en el municipio de Santa Maria de Corcó; un nombre acabado en “rola” podría especificar la Serra de Rierola, no lejos de esta zona; y por último Caprona podría ser una forma de la Serra de Cabrera, o bien del Collsacabra, que se halla asimismo en las proximidades (no en vano a esta región se la conoce como Cabrerès).  

 

 

 

 

 

 Comparativa de la lámina de Leonardo y la región del Cabrerès, en Osona (Cataluña).

 

 

 

 

 

 

 

 

Pedró de la Dolorosa, en Santa Maria de Corcó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"Goigs" de la Mare de Déu dels Dolors (expresión de la Dolorosa en Cataluña). En la iglesia parroquial de Sant Pere de Torelló (en el Cabrerès, no lejos de la Rierola) se conserva una imagen de esta virgen.

Todas estas láminas hacen pensar que en su viaje del año 1504 Leonardo pudo visitar buena parte del territorio catalán: Vernet y el Canigó, Salses, Osona y el Cabrerès, Montserrat y Martorell. Muy probablemente también llegaría a Barcelona.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Caligrafía de Leonardo. Está al revés -de su sentido original- para facilitar la lectura.

¿Por qué Vernet y no Ceret?

Si observamos con atención la página 24 del Códice Madrid II, podemos ver un detalle muy curioso. La supuesta ruta Vic-Montesquiu entra dentro de un itinerario mucho más largo, de carácter rectilineo. Si consultamos un mapa de Cataluña, formaría parte del que une la ciudad de Barcelona con Ripoll, a través de Vic. Es decir, en puridad, tendría origen en Barcelona. ¿Tiene ello reflejo en el dibujo de Leonardo?

Si nos fijamos en el margen derecho del dibujo, tal como está orientado originalmente, la ruta –rectilínea- tendría origen en un punto con las iniciales BAR. A continuación vemos dos rallas (¿la LL de BARCELLONA?). La B de BAR (en mayúscula) está algo desdibujada, como también lo está el travesaño central de la A, e incluso el talle de la R. Si esta palabra dice BAR (¿Barcelona?) aquí tendríamos el final (o el origen) del itinerario.

Nota: La presencia de BAR como una abreviatura de Barcelona no nos debe extrañar. Leonardo era proclive a este tipo de recursos estilísticos. Por ejemplo, en el reverso del paisaje datado el día 5 de agosto de 1473 (Santa María de las Nieves), escribe: "Io morando dant sono chontento" ("viviendo en casa de Antonio [Buti] soy feliz"). Este "dant" es un ejemplo temprano de su tendencia a usar abreviaturas.

 

 

 

 

 

 

 

El itinerario rectilineo que une Barcelona con Vic y Montesquiu. El dibujo de Leonardo está volteado horizontalmente.

 

 

 

 

 

 

 

 

El itinerario acaba (o comienza) en un lugar con las iniciales BAR, seguido de dos rallas.

Podemos pensar que las montañas que se sitúan por encima del itinerario Barcelona-Vic-Montesquiu constituirían el perfil de toda la ruta. Pero desde mi punto de vista ello no es así. Esta orografía, dibujada de forma esquemática, podría representar un pequeño rincón situado en el margen del Cabrerès, entre la ciudad de Vic y el núcleo de Montesquiu (al norte de la provincia de Barcelona). El detalle del puente lo hace pensar así.

 

 

 

 

 

 

 

El perfil montañoso situado encima del itinerario Barcelona-Vic-Montesquiu lindaría con el santuario de Bellmunt, por un lado, y con el Cabrerès, por otro.

Sin embargo, aún tenemos una duda sin resolver. Si nos atenemos a los topónimos que Leonardo escribe en las páginas 23 y 24 del Códice Madrid II, habría seguido la siguiente ruta:

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Supuesta ruta de Leonardo entre Salses y Barcelona. ¿Por qué pasar por Vernet, si el camino por Ceret y Arles (es decir, por el Vallespir) es mucho más corto y accesible? Fuente: Institut Cartogràfic de Catalunya.

Ruta plasmada en un antiguo mapa (Nueva Descripción Geographica del Principado de Cataluña, año 1769). Fuente: Institut Cartogràfic de Catalunya.

Leonardo habría seguido la ruta del Conflent, donde se halla Vernet. Para llegar a la Cataluña al sur de los Pirineos habría tenido que atravesar el monte Canigó, lo que no es un esfuerzo pequeño (sobre todo si iba cargado). En su caso realizaría este viaje en los meses de verano (habría partido a principios de agosto de Italia, después de extraer diez ducados de la hucha, para volver a mediados de octubre), pero ello no obstante, el Canigó es un obstáculo formidable. Posteriormente habría pasado por el Coll d’Ares (el punto de entrada habitual), y habría seguido el valle de Camprodón, hasta llegar a Ripoll.

¿Por qué tomarse esa molestia? Por el Vallespir el viaje habría sido más rápido y seguro. Si empleó la ruta del Conflent es porque tenía una razón muy poderosa. Tal vez quisiera visitar Vinçà (la antigua Vinciano, quizás el lugar de origen de sus antepasados, dos siglos y medio antes de sus días). O podría haber tenido otro motivo. En el siguiente dibujo podríamos tener una respuesta:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Debajo del topónimo Vernet encontramos un objeto, que muy posiblemente se trate de un alambique. ¿Una alusión a la alquimia? A la derecha, alambique en el Códice Atlántico de Leonardo. O quizás se trate de un cañón (véase más abajo).

Vernet está muy cerca de dos importantes monasterios: Sant Miquel de Cuixà y Sant Martí del Canigó. ¿Es posible que Leonardo pretendiera obtener algún conocimiento en materia de alquimia en cualquiera de esos dos monasterios? Téngase en cuenta que el símbolo (¿un alambique?) se sitúa en la ladera de la montaña; es allí donde encontramos el cenobio de Sant Martí del Canigó. ¿Acaso tuvo acceso en este lugar a algún secreto preciado del arte alquímico?

La versión oficial

Seguidamente presento la transcripción oficial de las páginas del Códice Madrid II antes expuestas. Para ello he empleado la Biblioteca Leonardiana, en su versión web:

Leonardo Digitale (sfoglia)

El trabajo es magnífico e inmenso, y las transcripciones son rigurosas. El paleógrafo que se encargó de transcribir los topónimos de las páginas 22, 23 y 24 del Códice Madrid II empleó como referencia la toponimia italiana, donde presuponía que habían de hallarse dichos topónimos.

Vuelvo a reiterar que, salvo en un caso (Rierola), las transcripciones que expongo más arriba están avaladas por una experta paleógrafa: Lucila Grau. Es bien cierto que la paleografía no es una ciencia exacta. Ruego al lector que tenga en cuenta en todo momento la grafía vinciana, de acuerdo a Jean Paul Richter: Caligrafía de Leonardo.

 

 

 

 

 

 

 

Lámina 23. La Biblioteca Leonardiana transcribe los nombres Dolorosa y Veruca. Existe un monte Veruca al este de Florencia (en las proximidades de Borgo San Lorenzo), lejos del valle del Arno. Dolorosa es una topónimo inusual en la toponimia toscana. Por lo que se refiere a Veruca, ciertamente la n y la u se pueden confundir en la grafía leonardiana, pero no es tan probable que ello suceda entre la e y la c. La supuesta a que señala la Biblioteca Digital tiene todo el aspecto de ser una t.

 

 

 

 

 

 

 

Lámina 24. La Biblioteca Digital transcribe los siguientes nombres: Dolorosa, Verucola, Caprona, Vico y Montechio. Todos ellos, excepto Dolorosa, son conocidos en la toponimia toscana. Verucola se halla cerca de Fivizzano, en los llamados Alpi Apuane (provincia de Massa Carrara). Caprona está cerca de Vicopisano, en el valle del Arno. Montechio está bastante lejos, al sur, en el valle del río Era. Sea como sea, Vico y Montechio se hallan en valles distintos, están bañados por ríos distintos, y no son contiguos en ninguna ruta.

Por cierto, la Biblioteca Digital omite el primer topónimo: ¿AR, que yo interpreto como BAR (con letras mayúsculas; ¿Barcelona?). Según el dibujo de Leonardo, BAR es el inicio de la ruta que lleva a estas dos localidades. Nada de ello se corresponde con la localización en el mapa de Toscana de los topónimos tal como son transcritos en la Biblioteca Leonardiana (al menos, con la información que tengo a mi alcance).

Dolorosa, vuelvo a insistir, no se prodiga ni en la toponimia ni en la cultura toscana. No es el caso de Vico. La Biblioteca Leonardiana expone el topónimo Montechio: las o se transforman en u, y la q se convierte en h. Pero aún en ese último caso tendríamos Muntechiu, que se parece mucho más al Montesquiu catalán que al Montechio italiano. 

Verucola es una transcripción algo aventurada, pues transforma lo que parece una r en una c (cola en lugar de rola). Capruna (o Caprona) es ciertamente un topónimo toscano. Pero también puede ser la manera que Leonardo tiene de transcribir el Cabrerès, situado entre Vic y Montesquiu, como sabemos.

 

 

 

 

 

 

 

Lámina 22. La Biblioteca Digital propone la siguiente lectura: Cascina, qui e lla veduta

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cascina está cerca de Vicopisano y de Caprona, pero la transcripción parece algo forzada: las primeras letras tanto se pueden interpretar como ms, o como cas, según la grafía leonardiana. Pero se hace difícil considerar las siguientes letras (ri, ti, o mejor una m) como ci. Opino que este nombre es de difícil interpretación. 

Por lo que se refiere a la segunda frase (qui e lla veduta) podría significar algo así como "aquí y allá vista". Podemos interpretarla como "vista en distintas partes", o simplemente vista aquí (¿en España?) y allá (¿en Italia?). El cuadrado (o cubo) que la acompaña, ¿podría ser aquello a lo que hace referencia?

 

 

 

 

 

 

 

Mapa de la Toscana: localizaciones de la toponimia según la transcripción de la Biblioteca Leonardiana

¿Demasiado bonito para ser cierto?

Cuando caí en la cuenta de que en un período comprendido entre los años 1503 y 1505 (aprox.), que es cuando está fechado el Códice Madrid II, Leonardo hizo una serie de dibujos que incluían mapas con topónimos supuestamente catalanes, ciertamente experimenté una gran excitación; pero no por ello dejé de solicitar la colaboración de los lectores, por si pudieran encontrar interpretaciones alternativas a las arriba expuestas (he de decir que recibí varias; algunas muy valiosas).

Las perspectivas eran prometedoras: 1) Un topónimo donde fácilmente leemos Vernet (avalado por una experta paleógrafa); 2) Otro topónimo (Dolorosa) extraño a la toponimia toscana; 3) El perfil de una montaña extraordinariamente similar al Canigó; 4) Una ruta que tiene inicio en un lugar escrito como BAR (ignorado en la Biblioteca Leonardiana), y que pasa por Vic y Montesquiu (asimismo avalado por dicha paleógrafa); 5) Con una región llamada Cabrerès que quizás podríamos asimilar al Caprona vinciano. ¿Qué más se puede pedir? La catalanidad parece clara, y encaja con el viaje que Leonardo habría realizado a Cataluña en el año 1504, como expongo al principio de este artículo.

Sin embargo, no por ello me di por satisfecho. Cotejé estos datos con la Biblioteca Leonardiana, y también con las biografías al uso de Leonardo. Hasta que finalmente encontré el siguiente texto: "El 19 de junio de 1503, las tropas florentinas se apoderaron de La Verruca o Verrucola, una fortaleza cuyos restos son aún visibles en lo más alto de las laderas meridionales de los montes pisanos. Dos días después Leonardo ya estaba allí" (Charles Nicholl: Leonardo, el vuelo de la mente).

Teníamos una fortaleza llamada La Verruca cerca de Vicopisano. Es más, posteriormente he averiguado que no lejos de este lugar existe un altozano llamado La Dolorosa, por un episodio bélico entre tropas florentinas y pisanas sucedido escasamente cuatro años antes (en el año 1499):

 http://www.leviedelbrigante.it/vicopisano/318-la-rocca-della-verruca

Este hecho de armas explicaría el atípico nombre de La Dolorosa, que inicialmente interpreté como una prueba convincente de la catalanidad (o españolidad) del paisaje representado en las páginas 22 a 24 del Códice Madrid II.

Ciertamente, teniendo La Verruca y la Dolorosa localizadas, podemos pensar que la Caprona que menciona Leonardo sería aquella que está en las proximidades de Vicopisano.

Pero me sigue chirriando la ruta entre el lugar con las iniciales BAR, pasando por Vic (o Vicopisano), con final en Montesquiu (o Montecchio). Desde mi punto de vista se ajusta al itinerario catalán con origen en Barcelona. Ya hice notar más arriba que este itinerario parece tener una escala diferente al perfil montañoso arriba expuesto (con La Dolorosa, Verucola y Caprona), como parece señalar el dibujo del puente. Quizás es posible encontrar un itinerario equivalente en territorio toscano (eso es algo que ignoro).

¿Estamos hablando del mismo mapa?

Más arriba he razonado que tras un extenso estudio de la obra de Leonardo, finalmente he llegado a la conclusión de que efectivamente aquél había estado en los lugares señalados en la página 24 del Códice Madrid II (Dolorosa, Verrucola y Caprona), y que éstos realmente existen. Todo sea dicho, parece extraño que ponga un nombre en el mapa (Dolorosa) con sólo tres años de existencia (se comenzó a emplear en el 1500, y el mapa fue realizado en el 1503).

La lámina 24 me llevó a la conclusión que explico más arriba (su identificación con una ruta en Cataluña, que se inicia en Barcelona, y pasa por Vic y por Montesquiu, para acabar en el Pirineo) porque el itinerario de abajo (B, de color rojo) está encarado al revés (tiene su inicio en el Este), mientras que la cadena montañosa de arriba (A, de color azul) está orientada de la forma correcta (de Oeste a Este), si es que esta imagen tiene como base el territorio de la Toscana.

 

 

 

 

 

 

 

Láminas 111 y 112, en comparación con la lámina 24 (véase arriba)

Contémplese el mapa compuesto a partir de las láminas 111 y 112 del Códice Madrid II. Representa el curso final del Arno, hasta su desembocadura. Aparecen todos los topónimos señalados arriba. Sin embargo, si lo comparamos con la lámina 24, notaremos que el itinerario B de esta última (con Muntecqiu, Vico y Barll) está colocado al revés, mientras que la cadena montañosa A (con Dolorosa, Verucola y Caprona) tiene la orientación correcta (Verucola no tiene la “r” doblada). Por otro lado, estas montañas (A) son desproporcionadamente grandes en relación al itinerario B. Y por último, este último no aparenta ser el curso del río, puesto que es lineal, mientras el Arno tiene numerosos meandros (es sinuoso).

Más cosas. El itinerario B comienza con Bar, efectivamente, pero en el dibujo 24 del Códice Madrid estas tres letras están acompañadas de dos ll, que podrían representar la “ll” de “Barcellona”. En cambio, el topónimo “Barbericina” del mapa del Arno carece de dichas “ll”. Por otro lado, no he encontrado ningún “Montecqio” en la ribera del Arno entre Florencia y Pisa (al menos, en los mapas modernos que he consultado); y su distancia con Vicho(pisano) es demasiado grande, en relación a lo señalado en el itinerario B. Nota: Parece ser que en tiempos de Leonardo existió en ese lugar un "castello de Montecchio" que era, en realidad, una simple torre de vigilancia (hoy desaparecida).

“Montecqio” aparece con una “q”, cuando debería portar una “h” (que sí aparece en “Vicho”; en Cataluña Vic era escrito “Vich”). Además, en la lámina 24 leemos “Muntecqiu”, no “Montecqio”, lo que suena sobremanera como el Montesquiu catalán (escrito “Muntesquiu” en documentos antiguos).

Conclusiones

Es evidente que en la lámina 24 el itinerario de abajo (B) no tiene relación con la representación de la cadena montañosa A, ni por escala, ni por orientación. Son dos mapas separados y completamente independientes (aunque estén prácticamente juntos).

El itinerario B, con “Barll”, “Vico” y “Muntecqiu”, ciertamente podría tener relación con el mapa del curso final del Arno (láminas 111 y 112 del Códice Madrid II). Pero nótese que se trata de un itinerario lineal, que no sigue el curso del río (faltan los meandros), que está orientado hacia el Este (no hacia el Oeste, si se tratase de la Toscana), y que la distancia relativa entre los tres puntos reseñados no coincide con la que existe en la realidad (al menos, de acuerdo al mapa del Arno de Leonardo).

Desde mi punto de vista, aquí Leonardo podría haber “enmascarado” otro mapa: ¿por qué no la ruta catalana, entre el Pirineo y la ciudad de Barcelona, señalada más arriba? Si éste fuera el caso, se explicaría que el itinerario estuviese encarado de la manera representada en la lámina 24, como sucede en territorio catalán, donde el mar (Barcellona) se sitúa en el Este, no en el Oeste, como es el caso de la Toscana.

Téngase en cuenta que en fechas cercanas a su visita a las fortalezas del Arno (en concreto, sólo unos meses después) Leonardo habría efectuado su segunda visita a Cataluña, y habría inspeccionado el castillo de Salses (véase arriba). ¿Por qué “enmascarar” este itinerario en un mapa italiano? Porque ciertamente la toponimia es muy parecida, y porque Leonardo, que ejercería una labor de espía, pretendería ocultar a los demás esta información, sin perderla de vista. Sería un recurso memotécnico para guardar información sin levantar sospechas.

Es al menos una posibilidad, que considero altamente probable. Porque ciertamente el mapa de la lámina 24 está lleno de errores que Leonardo, como buen topógrafo y cartógrafo que era, no se podía permitir. Y porque además, ante todo, en la lámina 23 Leonardo escribió VERNET (para mí es un hecho evidente); de ningún modo VERUCA.

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