José Luís Espejo - INVENTOS - MISCELÁNEA

INVENTOS - MISCELÁNEA

            En los tiempos modernos se ha invertido el orden natural de las cosas; si hasta hace relativamente poco se había inventado para atender las necesidades básicas, en la actualidad se generan artificialmente nuevas necesidades para, a través del "marketing", dar salida a las creaciones del ingenio humano que, a un ritmo vertiginoso, van apareciendo en el mercado. En este capítulo presentaremos una serie de inventos, de lo más variopinto, que desde la más remota antigüedad han acompañado al devenir de la Civilización.

 

            Es un tópico afirmar que la agricultura ha sido uno de los más antiguos inventos; pero no fue el primero: anteriormente ya existía el lanzador de jabalinas (desde hace unos 30.000 años) y el arco y las flechas (desde hace unos 20.000 años), lo que da idea de que la caza, durante el alto Paleolítico, no estaba exenta de una cierta sofisticación. 

 

            La agricultura, en realidad, debería entrar en la categoría de los descubrimientos: el ser humano se apercibió de que ciertas plantas y animales podían ser cultivados o criados (respectivamente) en condiciones controladas, para acrecentar su rendimiento y asegurar un suministro regular de alimentos. Ello sucedió hace entre ocho y diez mil años en el llamado "Creciente Fértil", China, el Indo, América, África y Nueva Guinea. Según la mayoría de los historiadores, de forma independiente. (El arado es un invento muy posterior: apareció en Mesopotamia hacia el 3500 aC.)

 

La domesticación de animales es un poco anterior al desarrollo de la agricultura: se cree que el perro fue el primer animal en ser domesticado (hace unos 12.000 años) a partir del lobo asiático; la cabra (aparecida en el Próximo Oriente) lo fue poco después. El gato pasó a ser doméstico gracias a los egipcios (hacia el 1500 aC.); mil años después los romanos lo introdujeron en sus casas para combatir las plagas de roedores.

 

Hasta hace poco se creía que la cerámica apareció por primera vez en el Próximo Oriente, y que sería un subproducto de la aparición de la agricultura; pero en realidad tuvo su primera aparición hace unos 12.000 años en la región de Kyushu (Japón). Las primeras piezas de cerámica fueron moldeadas a mano (o superponiendo tiras de arcilla húmeda) y secadas al sol. El torno de alfarero vio la luz en China hacia el 7500 aC. El horno apareció en Asia hacia el 5000 aC. La porcelana, a través del uso del caolín, es un reputado invento chino del período Tang (618-906 dC.)

 

El vidrio apareció accidentalmente en el Medio Oriente hace unos 5.000 años: tal vez porque unos nómadas descubrieron que encendiendo un fuego encima de la arena silícea (con un cierto contenido de sodio) aparecían granos de este material. Hacia el 1500 aC. los egipcios empezaron a moldearlo dándole forma hueca. Los alejandrinos (hacia el 300 aC.) hicieron el proceso más simple. Pero no fue hasta el 100 aC. cuando se descubrió (en Siria) el proceso del "vidrio soplado", lo que abarató el coste de su producción.

 

El calendario solar (con una duración de 365 días y 6 horas) nació en Egipto. Los egipcios relacionaron el año solar con la estrella Sirio, que cada año, tras un período de invisibilidad, reaparece el 19 de julio (un período de Sirio dura exactamente 1460 días: cuatro veces 365). El moderno calendario se lo debemos a Julio César (más concretamente, a su astrónomo Sosígenes), que en el 46 aC. ordenó añadir un día más cada cuatro años. Por mandato del Papa Gregorio XIII, en 1582, se efectuó su última revisión: éste es el calendario actualmente en vigor en el mundo occidental (si bien en Gran Bretaña no fue introducido hasta 1752, y en Rusia hasta 1918).

 

Con la agricultura, la ganadería, la cerámica y otras artes de la vida sedentaria nació también la necesidad de establecer relaciones sociales monogámicas. El matrimonio no tendría sentido sin un patrimonio: históricamente hablando, las personas se casan porque pretenden retener en el núcleo familiar la posesión de una serie de bienes materiales, fundamentalmente la tierra y el domicilio familiar. En definitiva, el matrimonio se fundamenta en el principio de la posesión, de la propiedad privada, de la fidelidad conyugal y de la herencia. El anillo de bodas, su símbolo más característico, tiene esta naturaleza: se dice que apareció en Sumeria hace 10.000 años, aludiendo a los grilletes con los que el marido dominaba a la mujer. Fueron los griegos los primeros que le confirieron su carácter actual (más romántico, y menos amenazador).

 

Otra consecuencia de la sedentarización de la economía es la aparición de la moneda. Las primeras transacciones económicas se realizaban mediante el uso del trueque (el intercambio de productos con un valor económico similar). Posteriormente empezaron a utilizarse "medios de cambio", de la más variada naturaleza: conchas, tabaco, té, cuentas, anillos, o lingotes metálicos. Pero la acuñación de moneda en sí fue iniciada en Lidia (Anatolia), hacia el 700 aC., reinando el rey Giges. Las primeras piezas estaban compuestas de electro (una aleación de oro y plata), y su estampación consistía en figuras de animales o de dioses, para indicar su valor. No fue hasta el emperador persa Darío I (siglo V aC.) cuando se empezaron a grabar figuras humanas en ellas. El problema de la moneda metálica con un valor intrínseco es que mucha gente las limaba para adquirir su contenido en material precioso; por ello posteriormente se les añadió su característico canto mellado: de esta manera se podía detectar fácilmente si habían sido manipuladas.

 

 Los primeros billetes fueron estampados en China hacia el siglo VII dC, aunque representaban en realidad certificados de depósito que podían ser cambiados por efectivo. No fue hasta el siglo XI cuando los billetes comenzaron a tener una denominación fija. Los primeros billetes europeos aparecieron en Suecia en 1661. Inicialmente el papel moneda podía ser cambiado por su valor en oro (o del metal utilizado como moneda de referencia). Pero con el tiempo se fue perdiendo esta correspondencia, y finalmente se abandonó lo que se conoce como "convertibilidad" del papel moneda (en oro o plata).

 

Los primeros bancos aparecieron en Mesopotamia: sus templos prestaban sumas de dinero por un período de tiempo convenido a cambio de un interés. Este sistema se generalizó en la zona hacia el primer milenio antes de Cristo: los primeros préstamos eran registrados en tablillas de arcilla, que eran rotas una vez que el préstamo había sido devuelto. Sin embargo, los bancos modernos nacieron en Venecia hacia el siglo XII. Las sociedades de responsabilidad limitada ven la luz en la Florencia de principios del siglo XV (a partir de entonces, el inversor sería responsable únicamente de su propia participación en la empresa). También la contabilidad, tal como la conocemos hoy día, tiene origen en Italia: sus fundamentos los encontramos en la "Summa de arithmetica" de Luca Paccioli (1494). Los cheques aparecen en Inglaterra en 1659. Los primeros seguros (que cubrían el riesgo de peste y de incendio) fueron establecidos en Islandia en 1151. Tras el pavoroso incendio de Londres de 1666, éstos se generalizaron en Inglaterra.

 

La primera tarjeta de crédito fue expedida por Diner's Club en 1951, y podía ser usada en 27 restaurantes de Nueva York (en la siguiente década se contrataron 300.000 más). El primer cajero automático fue establecido en Londres en 1967, con un reintegro máximo de diez libras de la época.

 

Ahora pasaremos del ámbito de lo estrictamente privado al de lo más genuinamente colectivo: la bandera más antigua en vigor es el llamado Danneborg, la enseña de Dinamarca, izada por vez primera en 1218. El primer himno nacional es el himno de Suiza. El británico "Dios salve a la reina" fue compuesto en 1740, y "La marsellesa" (Francia) en 1792.

 

La pólvora fue inventada en China durante la dinastía Tang (618-907 dC.): fue descubierta accidentalmente por un científico que, literalmente, iba en búsqueda de un "elexir de la inmortalidad". Su primer uso fue el de fuegos de artificio; posteriormente fue empleada en armas de fuego. La dinamita, como es bien conocido, es obra del científico sueco Alfred Nobel, quien la patenta en 1867. Por medio de la mezcla de unas tierras absorbentes, la temible nitroglicerina es inerte siempre que no se prenda fuego a la mecha o no reciba excesivo calor.

 

Acabaremos este capítulo con unos inventos menos "explosivos", pero no menos útiles. El saco de dormir fue inventado por el escritor Robert Louis Stevenson en 1878: éste diseñó un saco de lona impermeable forrado por dentro con lana de oveja, para usarlo durante su viaje en burro por las montañas Cevennes en Francia. El primer uso de las huellas dactilares tuvo lugar en Francia en 1894: es empleado por primera vez por el comisario de París Alphonse Bertillon. El bastón de ciego tiene asimismo origen francés: vio la luz en París en 1931. Los pañuelos de papel (como en general, buena parte de los objetos de la "sociedad del usar y tirar") nacieron en Estados Unidos, en 1924. Y como mejor colofón a la moderna sociedad de consumo, diremos que el código de barras apareció, asimismo en Estados Unidos, en 1980.

 

 

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