José Luís Espejo - El lenguaje universal de los símbolos

El lenguaje universal de los símbolos

 

Cuando miramos atrás, topamos con el muro infranqueable del olvido. Sólo los vestigios materiales, los textos escritos, y los restos fósiles, son aceptados por la historiografía moderna. Pero existe otro modo de otear el pasado: mediante el análisis comparativo de los símbolos. Estos últimos son como ventanas que nos permiten ver, desde el presente, aquellos tiempos remotos en los que la Historia se confunde con el mito.

 

El símbolo: testimonio de un pasado remoto

 

            René Guénon (1886-1951) es un personaje controvertido. Reverenciado por unos, despreciado por otros, es sin duda uno de los pilares de la disciplina que se ha venido a llamar “mitología comparada”. Algunos estudiosos (Max Müller, Mircea Eliade, Arthur Cotterell, o Carl Jung, por poner sólo unos ejemplos) han contemplado esta materia desde la tarima del sabio, del estudioso. En cambio, Guénon ha desdeñado el distanciamiento del científico, para tratar de sumergirse, desde la iniciación que otorga la inspiración, cuando no la “iluminación” interior, en el lenguaje oculto del símbolo.

            El sabio francés se imbuyó de los arcanos y los saberes de los diferentes cultos (mahometano, cristiano, judaico, pagano griego o romano, hindú, etc.) para desmenuzar cada uno de los símbolos fundamentales que subyacen en el mito, el folklore y la religión. Sólo un hombre de su talante podía hacerlo. Él no era un descreído, un mero observador. Muy al contrario, podríamos considerarlo uno de los últimos eslabones de la larga cadena de la Tradición (que desde su punto de vista, se habría truncado con la huida de los Rosacruces a Asia). Aquella que, sin solución de continuidad, une nuestra generación a la de los más remotos antepasados.

            ¿Qué es, pues, el símbolo para René Guénon? Es, en sus propias palabras, “el modo más adecuado a la enseñanza de verdades de orden superior, religiosas y metafísicas; es decir, de todo lo que el espíritu moderno desprecia o rechaza”. Y ello es así porque “[el simbolismo] es diametralmente opuesto al racionalismo”, que como bien sabemos, es el signo de nuestros tiempos. De este modo, esta materia levanta un no disimulado rechazo entre los “cientificistas” (que no “científicos”), puesto que, según Guénon, “se ha convertido en un modo de expresión completamente extraño a la mentalidad moderna” (René Guénon, Símbolos fundamentales de la ciencia sagrada).

 

Índice:

 

El símbolo: testimonio de un pasado remoto

El símbolo: un residuo de la Tradición

Los símbolos: unidades de significado

Símbolos simples y símbolos complejos

La esvástika, un símbolo complejo

La esvástika: símbolo polar

La rodilla de Hércules

Mucho más que un juego

El laberinto, un símbolo universal

Laberintos aquí y allá

Tipos de laberintos

Qué nos dicen los laberintos

El laberinto: vía de iniciación

Los laberintos en el mundo cristiano

El símbolo, vestigio de un remoto pasado

El simbolismo: ¿Lenguaje secreto de un pueblo primordial?

CUADRO DE TEXTO 1: CONSTRUYE TU LABERINTO.

CUADRO DE TEXTO 2: EL LABERINTO COMO CONSTRUCCIÓN INTELECTUAL.

CUADRO DE TEXTO 3: EL PARQUE DEL LABERINT D’HORTA DE BARCELONA.

 

 

 

Para leer el artículo entero:

Temas de Historia Oculta (2). Las doctrinas prohibidas